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Manuel G. Caluff Gustavo Shelton Serrano
Jardín de los Helechos de Santiago de Cuba Centro Oriental de Biodiversidad y Ecosistemas (BIOECO) Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA)
&
Mónica Palacios-Rios Instituto de Ecología, A.C.





Resumen"Maquique" es el material formado por las raíces adventicias de algunas especies de helechos arborescentes. Por su uso y comercialización como sustrato para cultivar epífitas y como material de construcción y el indiscriminado deterioro de su hábitat muchas de las especies de México se encuentran amenazadas. Discutimos diversos sustratos alternativos.

INTRODUCCION
El Jardín de los Helechos de Santiago de Cuba se inició como una colección particular de Manuel G. Caluff en el año 1976, luego de la incorporación de su creador al Grupo de Aficionados a la Botánica de esa ciudad. Con el transcurso de los años la colección fue creciendo, ganando en organización y despertando el interés de numerosas personas que ya desde entonces acudían al naciente Jardín.


La Academia de Ciencias de Cuba, por medio de la Dra. María Herrera, directora del Instituto de Ecología y Sistemática y la Dra. Deisy Reyes Montoya, directora entonces del Grupo de Ciencias Naturales de Santiago de Cuba tomaron la decisión de que una colección tan especializada, ubicada en un lugar con excepcionales condiciones ecológicas y que ya constituía un valor cultural de la ciudad de Santiago de Cuba no debía ser removida de su emplazamiento por lo cual se propuso a su creador y fue aceptado que el naciente Jardín de los Helechos se mantuviera en su lugar original, bajo la dirección del mismo Caluff, pasando a formar parte de la Academia y contando con la representatividad de esta institución. El Jardín de los Helechos facilitó a su vez el nacimiento del Jardín Botánico de Santiago de Cuba ya que en ese mismo año allí recibieron entrenamiento los primeros 15 jardineros y se hicieron las primeras plantas, todos los cuales se trasladaron a su terreno propio tan pronto como el mismo fue asignado por el Estado.



Producto del trabajo mancomunado entre la Academia de Ciencias y su creador, desde 1984 hasta la fecha el Jardín de los Helechos ha ido ganando un espacio reconocido entre las instituciones similares de Cuba y goza actualmente también de un prestigio internacional. En estos momentos el Jardín lleva a cabo la inversión de un Proyecto General de Desarrollo patrocinado por la Municipalidad de Almonte, Huelva, España, destinado a dotar al Jardín de la infraestructura necesaria para un eficaz funcionamiento y una mayor incidencia en su trabajo de divulgación de la pteridoflora cubana, la promoción de su uso sostenible y su conservación. El Jardín cuenta con seis trabajadores y está insertado en el Plan Nacional de Ciencia y Técnica con cinco proyectos de investigación. Por los resultados de su trabajo la institución ostenta la honrosa condición de “Colectivo Vanguardia por la Emulación Socialista”.
El objetivo fundamental del Jardín de los Helechos es el estudio integral de las pteridofitas de Cuba. Este estudio comprende aspectos tales como la Sistemática, la Ecología, la Fitogeografía, la Etnobotánica, la Conservación y la Horticultura de las especies cubanas, haciendo énfasis en las posibilidades docentes del Jardín y en su potencial como centro promotor de la educación medioambiental.
El Jardín de los Helechos se encuentra en la zona Sur-Oriental del País, entre las principales formaciones montañosas donde se concentra el 80 % de nuestra diversidad pteridológica. El mismo está ubicado a medio camino entre la ciudad de Santiago de Cuba y el poblado del Caney, distantes cuatro kilómetros, a una altitud de 30 m snm. Esta ubicación se ve favorecida por un clima húmedo y fresco, en relación a la cercana ciudad, con una temperatura promedio anual de 25 grados Celsius, una humedad relativa de entre un 70 y un 90 % y una pluviosidad promedio anual de 1,400 mm proporcionada, principalmente, por la cercanía de la Cordillera de la Gran Piedra y su acción como punto de confluencia de los vientos alisios húmedos del Nordeste con los vientos cálidos y secos del Sur lo cual propicia lluvias bien repartidas a lo largo del año. Otras condiciones favorables para la vida de las pteridofitas en el Jardín son: un suelo aluvial muy fértil y con un Ph de 6.2, un manto freático muy cercano a la superficie y el denso arbolado circundante que cotrarresta la acción secante del viento. La idoneidad de estas condiciones naturales, conjuntamente con las condiciones artificiales creadas a lo largo de 25 años, se demuestra en que 107 taxa (36.3 %) se reproducen espontáneamente y por diferentes vías en el Jardín (Shelton & Caluff, 1994).
En el ordenamiento y mantenimiento del Jardín de los Helechos se siguen criterios ecológicos. Para la fertilización de las plantas se emplean los residuos vegetales generados en la misma instalación y en sus alrededores; el control biológico de plagas se lleva a cabo por la rica fauna acompañante compuesta por numerosas aves, cubanas y migratorias, varias especies de lagartijas, varias de ranas, cinco especies de culebras, jaibas de río y numerosos invertebrados; esta fauna acompañante embellece y da vida al Jardín. Todos estos animales y plantas conforman un pequeño ecosistema de 3,000 m2 establecido durante 25 años de existencia y coexistencia.
La colección viva de pteridofitas está constituida por 295 taxa infragenéricos pertenecientes a 59 géneros y a 21 familias. De ese total, 228 son plantas autóctonas, provenientes de todas las regiones de Cuba y 67 son plantas exóticas representativas de diferentes regiones del mundo. Hace aproximadamente dos años la colección de plantas vivas llegó a contar con 350 taxa infragenéricos, pero debido a la carencia de elementos de sustrato especiales, como es el humus ácido y la tierra ferralítica, muchas especies acidófilas murieron. En este momento el jardín se recupera y las colecciones se incrementan paulatinamente.
Desde el punto de vista taxonómico la colección contiene representantes de las cuatro clases que conforman la División Pteridophyta así como de las familias, desde las más primitivas, como Psilotaceae, Equisetaceae, Selaginellaceae, Ophioglossaceae, Osmundaceae y Marattiaceae, hasta las más evolucionadas. Todas las plantas están etiquetadas, poseen su nombre científico, su areal de distribución y un número de registro de datos. La gran mayoría de los tipos biológicos y ecológicos de las pteridofitas están asimismo presentes en el Jardín, desde los geofitas hasta los fanerofitas, incluyendo las epífitas y las lianas.
En este Catálogo se utiliza el término taxon infragenérico debido a que la colección está compuesta por especies, subespecies, variedades, formas, cultivares e híbridos naturales, algunos de los cuales incluso se han generado espontáneamente en el propio Jardín. Muchos de los taxa que aparecen en el listado como sp. son plantas en proceso de descripción o desconocidas.
Entre los 228 taxa autóctonos se cuentan 15 endémicos y otros 6 posibles endémicos aún en estudio. Están presentes asimismo 17 taxa categorizados como amenazados (Sánchez & Caluff, 1997) de los cuales 2 son Vulnerables, 14 Raros y 1 Indeterminado. Otros 33 taxa son plantas poco frecuentes en la naturaleza, candidatas a ser categorizadas en el futuro. Estos endémicos y especies amenazadas se mantienen en el Jardín para facilitar el estudio de su biología reproductiva y algunos han sido ya multiplicados sexual o vegetativamente con el objetivo de llevarlos a otros jardines botánicos y en un futuro realizar reintroducciones en sus hábitat naturales. El Jardín posee una metodología propia para el cultivo de esporas (Caluff y Couso, 1983) que utiliza recursos naturales y reciclados; por esta vía se han obtenido reproducciones de especies endémicas, amenazadas, de interés económico y exóticas de alto valor ornamental o botánico.
En la colección viva se encuentran muchos taxa utilizados de algún modo por el hombre y entre ellos varios a los que la literatura les atribuye propiedades medicinales (Murillo, 1983; Roig, 1974). En los viajes de colecta al campo se hacen entrevistas para conocer el uso que la población hace de las pteridofitas.
Entre los 67 taxa exóticos merece destacarse la colección de Platycerium y otros helechos drynarioides, así como las de Selaginella, Davallia, Nephrolepis y la de Asplenium, del grupo conocido como de A. nidus, que son las más completas del país






















Las pteridofitas no viven solos en la naturaleza sino conviviendo con otras muchas plantas con las que interactúan. Por tal motivo en el Jardín existen colecciones importantes de, Araceae, Bromeliaceae, Cycadaceae, Gesneriaceae, Orchidaceae, así como otras especies vegetales propias de los ecosistemas donde habitan pteridofitas; por tal motivo las plantas se presentan conformando conjuntos de la mayor naturalidad posible, utilizando bancales de piedra y tratando de prescindir de los envases de siembra convencionales. En el caso de los epífitos muchos se exhiben sobre las ramas y troncos de los varios árboles existentes.







El Jardín está dividido en áreas ecológicas y de interés que son:
Helechos arborescentes
Esta área posee 10 de los 25 taxa reportados para Cuba. Su posición a la entrada del Jardín le confiere a esta colección una distinción y un atractivo especial. Taxa de gran interés botánico son Cyathea X calolepis (D. C. Eaton ex Hook.) Domin) y Cyathea X wilsonii (Hook.) Domin, ambos híbridos naturales muy poco frecuentes.











Patio frontal
En los casi centenarios árboles de mango (Mangifera indica L.), se muestran numerosas epífitas, la convivencia de plantas pertenecientes a grupos diversos, las adaptaciones ecológicas que poseen para ese modo de vida y sus sofisticados mecanismos de propagación.







Cicadáceas
Aquí se explican los caracteres del grupo, sus diferencias y similitudes con los pteridofitas, así como su ubicación en la historia de las primeras plantas vasculares con semillas. Géneros presentes son: Cycas, Dioon, Microcycas y Zammia.


Helechos cultivados
Contiene los taxa autóctonos y exóticos comúnmente cultivados tanto en nuestro país como en el extranjero, haciéndose énfasis en la necesidad del conocimiento de nuestra pteridoflora y de su posible uso sostenible empleando las especies cubanas con posibilidades ornamentales. Se brindan al visitante las técnicas hortícolas utilizadas para las pteridofitas así como las diferentes formas de presentación que puede emplear para sus plantas.






















Helechos de paredones calizos
Esta área reconstruye la pared inferior de un mogote, rezuma agua constantemente y allí se presentan las pteridofitas epipétricas-calcífilas. Esta área es además una muestra de jardinería vertical aprovechando un espacio reducido; su construcción estuvo inspirada en las ruinas de los cafetales franceses de La Gran Piedra. En el pasillo aledaño se exhiben las colecciones de especies de Begonia, Episcia y Saintpaulia.











:: Umbráculo

Umbráculo
Posee unos 500 m2 y contiene el grueso de la colección. La graduación de la iluminación se hace mediante una cobertura de Thunbergia grandiflora Roxb. (Fausto), de Cissus cisyoides L. (Bejuco Ubí) y de varios árboles frutales; esta cobertura crea condiciones favorables para la vida de las plantas esciófilas y mesófilas. El área está delimitada por cortinas rompeviento de Aralia sp.

Helechos acuáticos y palustres
Aquí están representadas casi todas las especies propias de esos hábitat en Cuba. Las plantas se exhiben en estanques de piedra individuales y en tres pequeñas lagunas artificiales. Están presentes los dos únicos helechos palustres halófitos del país: Acrostichum aureum L. y A. danaeifolium Langsd. & Fisher. Otras especies notables, dulceacuícolas, son: Azolla caroliniana Willd., conocido como “helecho mosquito” por su pequeño tamaño y los Equisetum, verdaderos fósiles vivientes.







Área de Estar
En esta área se realizan actividades docentes, científicas, sociales, festivas y sus bancos coloniales son el lugar ideal para el reposo, el estudio y la meditación. Se encuentra a la sombra de añosos mangos literalmente cubiertos de plantas epífitas y trepadoras. Aquí se exhibe la colección de Bromeliaceae.











Pasillo Exterior
Es la parte mejor iluminada del Jardín y donde se exhiben las especies heliófilas pertenecientes, principalmente, al género Thelypteris sección Cyclosorus. Aquí se encuentra la colección de Platycerium y otros helechos drynarioides, una representación de las plantas medicinales de uso común en Cuba, orquídeas trepadoras y un espacio dedicado a plantas xerofíticas entre las que se incluyen cactáceas y suculentas, así como varios helechos y selaginellas.




































Patio Central
El Patio Central contiene las colecciones de orquídeas cubanas y exóticas, los cultivos de esporas, una muestra de jardinería tradicional cubana empleando envases de siembra inusuales, así como una representación de curiosidades botánicas para atraer la atención de los visitantes, en especial de los niños, como la “Piña Miniatura” (Ananas sp.), el “Granado Enano” (Punica nana L.), el “Ají de Jardín” (Solanum pseudocapsicum L.), una “Planta Insectívora” (Nepenthes sp.), la “Planta de la Vainilla” (Vanilla planifolia Andr.) y un individuo de la “Palma Corcho de Cuba” (Microcycas calocoma (Miq.) D.C.).